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 Pecados de lengua                                                                                             Aguada, Puerto Rico

 

   

         P/ En este mundo en que vivimos es muy difícil estar en grupo y que en algún momento no se comente algo de alguna persona. Mi duda es: ¿Es pecado mortal o venial hablar de alguien? Rosa Feliciano

            R/ Bueno, las cosas no son blancas y negras, las hay grises y de muchos colores. Para comprenderlo vamos a hablar de tres palabras:

            a) “Comentarios”. Es lo que hacemos precisamente cuando nos movemos en grupo. De algo hay que hablar, porque si no ¿qué tipo de grupo es ése? Se supone que son cosas conocidas por uno o varios y que se comunican como noticia a los demás. Luego surge inevitablemente el comentario de la noticia. Entiendo que eso no suele llegar a pecado, ni siquiera venial. De estos comentarios vive la prensa hablada o escrita. Es el caso de los deportistas o de los políticos. Ellos son los hombres que llevan la gestión de la cosa pública y deben ser transparentes en su conducta.

            Tal vez cabría la duda de si comentamos lo que ellos dicen y les llamamos mentirosos. Bueno, nuestro profesor de moral nos decía que la mentira es siempre pecado, menos en dos ocasiones: la mentira comercial (“La marca X de jabón es la mejor de mundo; la marca Z es la mejor de todas” -?-), porque sólo engaña a quien quiere ser engañado;  y la política, porque los políticos sólo engañan a los de su partido, que se dejan engañar justo por pertenecer a él. (Así se expresaba él).

            b) “Difamación”. Es el conocimiento personal de algún defecto, mala acción, o mala voluntad de alguien y que por esnobismo, por chulería o por aparentar ser más que los demás, uno descubre ante los que no lo sabían, ni necesitaban saberlo. Naturalmente los comentarios que se hagan en torno a este descubrimiento, aunque sea verdad, son siempre pecado: mortal, si el daño que se le hace al difamado es grave; venial, si carece de importancia. Como ves, señalar aquí la frontera entre mortal y venial es muy difícil en algunos casos.

            Tampoco podemos ser demasiado ingenuos. No descubrir una cosa que está haciendo daño al público o a una tercera persona puede ser un “encubrimiento” y eso indudablemente esta castigado por la ley como cooperación al mal. En este caso lo correcto es descubrirlo ante la autoridad competente (Mt. 18,15-17).

            c) “Calumnia”. Es la difusión de una noticia dañina para alguien, a sabiendas de que es mentira. Puede producirse para librarse de un perjuicio personal o para causar un daño expresamente buscado para la persona calumniada. Naturalmente, en este caso  los comentarios en torno a esa noticia son siempre pecado y raramente será venial, porque se falta a la verdad y a la caridad.

 

 
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