Home Up  

 Triunfo del mal                                                                                             Aguada, Puerto Rico

 

 

P/ Debido al aumento de la maldad, ¿han fracasado el sistema político y el religioso en este mundo en cuanto a liderazgo y guía? Ángel Negrón, Mayagüez.

R/ No me gusta mezclar las cosas. Aunque es cierto que en la cuestión de la presencia del mal en el mundo se ha gastado mucha tinta y han fracasado tanto el sistema político como el religioso, porque el mal sigue existiendo.

El religioso (pensando en cristiano) no ha fallado en la denuncia. El otro día recibí una carta de alguien muy preocupado de la que hace el profeta Malaquías sobre el mal en el mundo, pero olvidado de que el único que ha puesto sus manos y sus pies en la Cruz, para resolver el pecado y sus consecuencias, fue Jesús. Su doctrina teológica  y moral es la única que puede salvar al mundo.

En cuanto a la eficacia, la vemos rota en sus mismos discípulos: uno de los 12 le entregó y se suicidó. Indudablemente esa proporción de 1/12 no se da hoy, a pesar de todo el revolú que se preparó con la cuestión de los curas pedófilos. Por cierto, ¿sabes que el asesino del P. Jorge Altafulla en Panamá, el año pasado, dejó una nota en la que supuestamente confesaba que le asesinaba por pedófilo y luego confesó que lo hizo por resentimiento? El P. Altafulla estaba al frente del seminario y no permitió a Marcos Musharaf que siguiera en él, porque no creyó que tuviese vocación sacerdotal. La reacción de Marcos fue la calumnia y el crimen. Su arrepentimiento no devolvió la vida al Padre. 

En cuanto al sistema político, nunca he sido partidario de la separación de la Iglesia y el Estado. Ambos deben apoyarse mutuamente puesto que los ciudadanos que se acercan a las urnas, son también los que llenan los templos. Cuando las leyes humanas tienen en cuenta las divinas, todo va mucho mejor. Pero cuando aquéllas se despreocupan de éstas, podemos encontrarnos, por ejemplo con la ley del aborto, que desprecia abiertamente la 5ª ley del Decálogo: “No matarás”. Se da así el hecho de que peca quien quebranta la ley de Dios y peca más (mata a un inocente) quien cumple la ley humana. Un segundo ejemplo sería la disciplina matrimonial: la facilidad del divorcio no es, ni mucho menos, la panacea de la familia ideal.

Tenemos que seguir el consejo de S. Pablo: sufrir en nosotros lo que le falta  la pasión de Cristo (Col. 1,24) y poner nuestra mejor buena voluntad en ganar aunque no sea más que a alguno (I Cor. 9,22) para Cristo.

 

 
Para dudas ó comentarios diríjase a:  frirevilla@hotmail.com
Copyright © 2003 Padre Isaías
Última Acualización: 04/04/05 05:39:16 PM -0400 IMRF